El Secreto de Shambala

Shambala tiene un gran secreto. Es un secreto tan grande que nadie ha sido capaz de descubrir dónde está Shambala, a pesar de que muchos aventureros han intentado encontrar este lugar, evocador de inteligencia, sabiduría y paz espiritual.

Éste es un mito de la tradición tibetana… Shambhala… Shangril•la… que nos traslada hasta un paraíso donde residen seres humanos que han forjado un extraordinario sentimiento de comunidad, tienen un nivel de desarrollo superior, gozan de un clima cálido y fértil y se encuentran en paz y en perfecta armonía con la naturaleza…

Narra también la mitología que los habitantes de Shambala velan por nosotros, que guían la humanidad de forma indirecta e, incluso, algunas leyendas afirman que sus gobernantes vendrán a ayudarnos si finalmente los humanos estamos abocados a la destrucción del planeta…

Para los tibetanos actuales, Shambala es sinónimo del camino del guerrero, entendiendo por guerrero a alguien valiente y entendiendo por valiente a alguien que se conoce a sí mismo y que trata de expresar armónicamente su cuerpo y su mente.

Shambala es la representación de aquello que podríamos ser o, al menos, de aquello a lo que podríamos aspirar a ser… más justos… más felices… más tranquilos…

Este lugar mitológico podría estar oculto en algún lugar perdido en las cumbres nevadas del Himalaya, como creen en la India…

Pero si pensamos un poco…

puede que lo podamos encontrar en otro lugar escondido… dentro del corazón. Y es que quizá el secreto de Shambala o Shambhala o Shangril•la es tan sencillo y tan importante como saber encontrar la manera de avanzar como personas, de ayudar a mejorar nuestro entorno y de poder tocar, aunque sea con los dedos, aquello que aquella comunidad de grandes sabios sabe irradiar al mundo a través de este mito y de la curiosidad sobre su secreto…